
De nuevo aquí con la afluencia masiva de palabras que piden paso a raudales entre los dedos, lástima que mi cabeza es más rápida que mis manos y se me escapan las ideas (tampoco os vayáis a imaginarme escribiendo con un sólo dedo, que tampoco es el caso, pero me duele escribir)... Pero me apetece compartir mi experiencia pequeña, pero divertida, cuando visité el dentista hace dos años. No soy capaz de no buscarle el lado divertido a las cosas, hasta cuando me estuvieron sacando las muelas del juicio, me rio y espero haceros pasar un ratillo entretenido...
"Hoy es un magnífico día. Tengo el lado derecho de mi cara un poco inflamado, ya que la buena racha continúa en mí. Me extrajeron la tercera muela del juicio que salió incompleta (esto es un suma y sigue), porque está claro que hasta unas simples muelas, era pedir demasiado que salieran bien (para que iba a dejar yo de visitar a los médicos, ya conozco traumatólogos, neurólogos, los de fatiga y fibromialgia, 4 médicos de cabecera, los dentistas, las enfermeras, etc etc, bueno, vamos, que el grupo de amistades ha cambiado bastante. De médicos hablaré en el siguiente artículo, porque hay para dar y vender) Esta vez me han quitado una de las de abajo, menos mal que todo fue rápido, sin dolor, aunque la situación de verme con el hilo en doble, saliendo de mi boca, casi un metro de largo y la dentista venga a tirar haciendo el nudo, me acongojó un poco, no os quiero engañar. Mmmmm, no me veo yo cosiendo así los pedazos de mi corazón, casi que mejor los dejo como están. Y ¡qué deciros!, mmmm, me encanta sentir los puntos en la boca, ahora sí me cuesta sonreír, pero para masoca la menda y lo sigo haciendo. Al menos hoy he podido masticar comida, uuuueeeee... Ayer todo un espectáculo para poder meterme un platito de sopa entre pecho y espalda. La pena es que aún tenía dormidos las labios y la lengua (sí, hablaba como los borrachos y la RR era pronunciada como una D y la S como una Z "El pedo de Zan Doque no tiene Dabo"); y casi tengo que echar mano de algún hijo pequeño de vecino que tuviera un babero que dejarme, porque el caldo se escurría de mi boca y todo el rato estuve con servilleta de papel en la mano. Menos mal que ahora las hacen más resistentes!!!
Y pensaréis, ¿qué tiene de magnifico entonces este día?, pues eso, volver a masticar la comida. Ayer que me negaron por momentos ese acto rutinario de todos los días, hizo que lo extrañara. A veces perdemos el valorar las pequeñas cosas cotidianas (aunque las cosas más pequeñas son las más grandes en verdad)... Siempre optamos por pensar que nuestra vida está vacía, que no tenemos nada que nos de un motivo para vivir, etc... Pues hoy, mis queridos y apreciados amigos lectores, aprecio masticar. Cierto, que si pudiera, alguna vez me metería algún que otro mordisco a mi misma; todo sea porque no tengo a nadie que me de un mordisquito de vez en cuando, todo sea porque me enfado y peleo con mi cuerpo. Pero la cordura vuelve fugaz a mi mente y recuerdo que el pedazo cardenal que podría marcarme, haría verme las estrellas cada vez que me diera un roce (¿Por qué todos los males van al mismo mal?), o lo típico ¿Por qué siempre la gente te da con el dedo ahí?¿Por qué? ¿Por qué? "Uy, ¿has visto? ¿Tienes un morado?" y halaaaa, dale que te pego con el dedito de las narices, nunca mejor dicho. No sé, me pregunto yo, que si le diera con el dedito en todo el ojo "Uy, ¿has visto? ¿Se te está poniendo rojo?", no le haría pizca de gracia, vamos creo yo...
Pues así estoy hoy, hecha un cromo de los picar de antaño. Aquello si que eran buenos tiempos. Hacía rítmica, después natación (esto a raíz de tener desviación de columna y, sí, ahí ya empecé a estar torcida), flamenco con un poco de danza clásica, aiiiixxxxx ¿qué felicidad! y a pesar de tener 29 años, ¡qué lejos quedó todo eso!... Me hubiera encantado seguir con la gimnasia, toda yo flexibilidad, pierna aquí, pierna allá, pino-puente, etc... Hasta aún sigo con esa flexibilidad, pero después de tanto tiempo presumiendo de ¡por qué yo lo valgo!, en una de las revisiones me dijeron que eso es una enfermedad (¡OTRA!) y se llama hiperlaxitud. Ciertamente, cuando decides ir al médico no sales bien parado, es una enfermedad tras otra, jolín, q stresssss!!!!! Afortunadamente, espero haber rellenado bien el cupo y que los virus y otras cosas que pululan felizmente por el ambiente, pasen de largo cuando me vean. No es por nada, es que aquí ya somos mucho y sin papeles de residencia y trabajo, aquí no entra nadie más..."
Cualquier otra persona no le encontraría el lado divertido a las cosas, pero a mí me encanta compartir mis experiencias, pensamientos, historias, críticas...

Por tu culpa voy a llegar tarde al trabajo. Eso si, con sonrisa doble.
ResponderEliminarQue tengas un buen dia. Seguire con tus obras completas esta noche.
Ps: En las proximas entradas podrias no usar un color de fuente no tan clarito???? xfa, xfa, xfa, xfa... di que siiii, di que si....
Besos mil
PS2: Curioso... la palabra de verificacion de hoy, era sanar.
Espero que no llegaras tarde al final, y que no te riñerán, al final me voy a senir culpable ¬¬ jeje...
ResponderEliminarYa me gustaría a mí que las letras se vieran más fuerte, pero al poner esta plantilla del blog no me dejaaaaaaaaaaaaaaaaa!!!! algo malo tenía que tener que me gustara tanto, porque todo bueno no puede ser, que luego me mal acostumbro, jaja
Feliz martes... Besitos