
Ya sé, ya sé, se me están acumulando posts en el borrador y no consigo acabarlos, maldita intoxicación pinturera!! ¬¬ y no, no es que me haya liado a pintar el piso, pero sí al portero del edificio, la escalera y sobretodo el rellano de nuestra escalera 3 días ¬¬ Es un poco raro, más que nada porque no es muy grande. Yo creo que un diablo le poseyó y quiso acabar conmigo, pero lo único que logró es multipicarme los dolores y que me quedara sin fuerzas, he descubierto que la pintura es mi criptonita!!! pobre Superman, como le entiendo...
Pero el sábado 23 de abril, nada ni nadie iba a frenarme de llegar hasta las paraditas del paseo marítimo de Lloret, para vivir mi primer sant Jordi lloretenc; ni mi cuerpo ni la lluvia, esta última no tuvo narices a hacer acto de presencia, así me gusta.
Salí de casa no sin antes hacerle un cuerno a la pared rebosante de pintura, que vale que hace 2 semanas, pero sigue jorobándome la salud. Ascensor, caaaalleeeeeee, y venga excursión hasta el paseo. Menos mal que hemos encontrado por donde atajar y llegar pronto; pero no veas, salió el sol, me había dado por ponerme cuello alto y diooossss, si hubiera tenido unas tijeras lo hubiera cortado. Para postre, nada más empezar, dos calles con subiditas, creo que se me han puesto los glúteos firmes en menos que canta un gallo, o eso, o es que las contracturas no se van...
En 15 minutos chino chano llegamos al paseo y... qué... deciros!!! había mucha gente, arf arf, nada más pensarlo me vuelve a coger la ansiedad. Blancos, negros, rojos (sí, rojos, mucho guiri gamboide) altos, bajos, gorditas, delgadas... Todos pasaban con rapideza por los ángulos exteriores de mis ojos, y aunque intenté ignorarlo, no hubo manera. Empecé a sudar, más de lo que ya me había ganado con el esfuerzo y la calor. Fuimos a la calle paralela, que aparte de agradecer y casi abrazar si hubiera podido la buena sombra que había, apenas pasaba gente.
Pero cuando llegamos al paseo donde estaban las paraditas, enfrente del ayuntamiento, aquello fue el acabose... Era un caos, pero "de dónde ha salido tanta gente?" Mi padre se quería dar la vuelta, pero yo no. Demasiado esfuerzo hecho como para tirar la toalla. Ah, no, que se fueran ellos (lo se, una esperanza sin resultado) Me lancé a la primera parada y libro para mi papi conseguido; ahora sólo me faltaba uno, pero este hizo que me recorriera toooodaaasss las paraditas, con el efecto de un mogollón de pensamientos a saco:
"no puedo respirar!!"
"Dios como estoy sudando"
"que me tocas, qué me empujas, qué me pisas!!"
"pero esto no se acaba nunca?"
"odio las marabuntas... odio a los guiris..."
"por qué tuvo que coincidir Sant Jordi con la semana santa y con un sábado?"
"a que me tiro un peo y verás tú como nos quedamos solos"
Nada, ida y vuelta sin éxito, librero claro, pero había cruzado aquella marea humana sin aterrizar en el suelo desmayada. Al final encontré un buen libro en una librería y conseguí volver a casa caminando, y darme una buena ducha; pero para el año que viene, los compraré con tiempo, porque no vuelvo a sufrir esa locura ni "jarta" de vino...

No hay comentarios:
Publicar un comentario